Fundación Populorum Progressio
La Fundación Populorum Progressio es un gesto de amor del Santo Padre a favor de los más necesitados que busca promover el desarrollo integral de las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes de América Latina.
La Fundación Populorum Progressio nace el 13 de febrero del año 1992 cuando San Juan Pablo II la erigió con la finalidad de ayudar económicamente a la promoción integral de las comunidades campesinas más pobres de América Latina, queriendo ser un gesto del amor solidario de la Iglesia y del Santo Padre en favor de los indígenas, campesinos y afrodescendientes más abandonados y desprotegidos.
Es una Fundación constituida y erigida por el Santo Padre en el Estado de la ciudad del Vaticano, con personería jurídica pública, canónica y civil, que promueve la autogestión de las comunidades para satisfacer las necesidades básicas, combatir la pobreza e impulsar el desarrollo integral a través de un modelo de pequeños proyectos, basado en la participación de las comunidades con el acompañamiento de la Iglesia.
La sede legal de la Fundación Populorum Progressio se encuentra en el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, cuyo presidente lo es también de la Fundación y su Representante legal, S.Em. Cardenal Perter Turkson.
Esta Fundación financia cada año el mayor número posible de proyectos gracias a la generosidad sobre todo de los católicos italianos, canalizada a través de su Conferencia Episcopal, así como de donativos recibidos de otras personas y organismos eclesiales.
Los proyectos deben ayudar a la promoción de los campesinos, indígenas y afrodescendientes más abandonados de América Latina y el Caribe. Estas comunidades beneficiarias deben pertenecer preferentemente a los sectores rurales más necesitados.
La Fundación cuenta con un Consejo de Administración, entre cuyas competencias, además de velar por el cumplimiento de los Estatutos y criterios, está el estudio y la aprobación de los proyectos presentados cada año para la buena marcha de la Fundación. Está formado por siete miembros, seis de ellos son Obispos de diversos países de América Latina, especialmente aquellos donde las poblaciones indígenas, campesinas y afrodescendientes son más numerosas y un representante del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, quienes vigilan para que sean respetados el espíritu y los fines de la Populorum Progressio.
La Secretaría del Consejo de Administración de la Fundación tiene su sede en Bogotá (Colombia) desde el 19 de noviembre de 1996, de la que es responsable el Doctor Juan Vicente Isaza Ocampo. En este lugar se han realizado dos reuniones del Consejo de Administración en los años 2012 y 2016. Es la encargada de todos los proyectos que se presentan anualmente a la Fundación, los cuales son recibidos, digitalizados, almacenados y organizados en carpetas que se archivan en sus instalaciones.
Para la presentación de los proyectos, los responsables deben conocer previamente qué iniciativas financia la Fundación y cada criterios y requisito. Una vez tenga este conocimiento, deberá diligenciar 4 documentos importantes como lo son:
Como requisito indispensable, es necesario tener el proyecto completo con toda documentación firmada, original y digitalizado.
Se debe enviar tanto por correo electrónico como por correo certificado.
No, no es necesario. Este puede enviarse por correo certificado.
Una vez el proyecto esté completo, cumpliendo con todos los criterios, la documentación debe ser enviada por los siguientes medios a la Secretaría de Administración de la Fundación Populorum Progressio:
Los aportes que concede la Fundación Populorum Progressio a cada proyecto, no sobrepasan los veinticinco mil dólares americanos (US$ 25.000). Estas iniciativas se realizan en su mayoría gracias al apoyo de la Conferencia Episcopal Italiana, quienes trabajan en conjunto para llevar la caridad del Santo Padre a todos los sectores rurales más necesitados.
La comunidad beneficiaria aportará con sus propios recursos: sueldos, promotores, profesores, transporte, mantenimiento, alimentación, terrenos y, en la medida de lo posible, técnicos. Los proyectos deben ser parte de un proceso que esté viviendo la comunidad, no el fruto de la improvisación. Estos, deben ser planeados, ejecutados y evaluados con la participación de la misma comunidad.
Es muy importante tener en cuenta que el aporte que la Fundación Populorum Progressio realiza para la ejecución de los proyectos NO podrá ser invertido en:
No. Para que el proyecto sea estudiado por los miembros del Consejo de Administración, debe cumplir con toda la documentación como se describe en los puntos 7 y 8.
El proyecto no será tenido en cuenta hasta no contar con toda la información completa para poder ser estudiado por el Consejo de Administración.
Para conocer esta información, lo invitamos a leer el siguiente artículo. Proyectos 2018, Fundación Populorum Progressio
www.populorumprogressio.org
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